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Unos 500 asistentes se darán cita en el V Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos, que este año se celebrará en Lleida, entre los días 26 y 29 de septiembre.

Los compañeros del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante, han entrevistado a Conxita Villar Mir, decana del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Cataluña y anfitriona del Congreso. Os dejamos el artículo que han escrito:

Nuestra profesión tiene una cita ineludible cada cuatro años. El V Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos, que se celebra entre el 26 y el 28 de septiembre en Lleida, servirá para revisar diferentes vertientes de la ingeniería agronómica. Y también para reencontrarse con compañeros y otros agentes del sector con los que compartir experiencias y analizar el complejo futuro que tenemos por delante. La responsabilidad del sector agroalimentario para afrontar los retos de un planeta en metamorfosis acelerada estará encima de la mesa. Hemos hablado con la decana del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Cataluña, Conxita Villar Mir, que ejerce de anfitriona del congreso, para quien el reto demográfico “resume todos los desafíos a los que se enfrenta nuestra profesión”.

“Siempre hemos sido una profesión muy reconocida por nuestra función esencial dentro de la sociedad, pero creo que en estos últimos quince años la opinión pública lo había olvidado. Ahora la gente es más consciente de los retos a los que nos enfrentamos, las consecuencias del cambio climático, la acumulación de residuos, el acceso a recursos escasos como energía y agua o la pérdida de biodiversidad. Y todo ello, frente una tendencia creciente en la demanda de alimentos, por lo que nuestra formación transversal nos identifica como los profesionales que podemos hacerles frente”. Lo afirma Conxita Villar Mir, decana del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Cataluña.

El congreso se celebra en Lleida, una circunstancia que para Villar Mir está llena de significado: “En mi opinión, el lema del congreso, Soluciones de la ingeniería agronómica para el reto demográfico. Ingeniería agroalimentaria y medio rural, encaja perfectamente con Lleida, que es una ciudad pequeña y en la que el peso del sector agroalimentario es muy importante, lo que permite apreciar de cerca las carencias del entorno rural y agroalimentario, y a la vez los avances en los sistemas productivos, con una universidad que es abanderada de la Escuela de Ingenieros Agrónomos, reconocida en los ránquines internacionales”.

Desequilibrio creciente

La decana del COEAC subraya “el desequilibrio que se acrecienta en la sociedad: la gente se va del mundo rural a la ciudad, se pierden tradiciones, cultura, se deja de gestionar el patrimonio rural, disminuye la biodiversidad. Es importante el equilibrio territorial para gestionar bien el territorio: hay que tener servicios, infraestructuras, a nivel de banda ancha, suministro energético y cuidado medioambiental, requisitos que solo se pueden llevar a cabo con nuevas tecnologías y formación para adaptarse y digitalizarse: si no hay una estrategia que incluya todas estas variables, no se puede avanzar”.

El atípico verano que hemos vivido, con temperaturas extremas, incendios devastadores y sequía estructural, síntomas que evidencian el cambio climático, no puede ser algo ajeno a nuestra profesión. Para Conxita Villar Mir, “el cambio demográfico y el climático van ligados a escala planetaria. Si no hubiera un crecimiento de la población tan pronunciado, la amenaza del calentamiento global no sería tan grande. La curva demográfica y la del cambio climático se cruzan, y la ciencia y el conocimiento son las armas para combatir este desajuste. Somos la profesión que alimenta al mundo. Hay muchos profesionales, pero nosotros tenemos los conocimientos que pueden hacer frente al reto de conseguir alimentos con más austeridad y con mayor eficiencia. La agricultura de precisión, la captura de CO2, la bioeconomía circular o la digitalización son algunas de las herramientas para hacer frente a este escenario”. Aunque todo ello no servirá de nada si no hay un consumo más consciente y sostenible.

Variedades resistentes al cambio climático

Según Villar Mir, existen algunos campos de conocimiento de la ingeniería agronómica que se encuentran algo fuera de foco, cuando por su importancia deberían estar más al alcance de la opinión pública. “La genética es muy importante para diseñar variedades resistentes al cambio climático, a las plagas, a las enfermedades y más eficientes, y es un campo en el que se está avanzando mucho. Los organismos genéticamente modificados no están bien vistos por la sociedad, pero cada vez se consiguen a través de técnicas menos disruptivas. La tendencia nos indica que vamos a convivir con temperaturas cada vez más altas y fenómenos extremos, como el granizo que se ha visto en pueblos de Girona esta misma semana. Ello nos obliga a crear plantas más resistentes”.

Por si aún os quedan dudas de lo atractivo que va a ser esta cita, que se celebra cada cuatro años, os dejamos un listado de los asuntos que se abordarán en el V Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos.

  • Ordenación del territorio, paisaje y desarrollo rural
  • Nuevas Tecnologías en las industrias agroalimentarias (BIM, Big data,…)
  • Nuevos productos alimentarios. Alimentos de 5º Gama
  • Robótica e inteligencia artificial, TICs, IoT, drones, satélites, agricultura de precisión y sus aplicaciones en el medio rural
  • Mercados de proximidad y nuevos mercados
  • Gestión del agua (comunidades de regantes), residuos orgánicos, plásticos y envases
  • Valoración de la cadena agroalimentaria
  • La Ingeniería agronómica frente al Cambio Climático: hacia un territorio resiliente
  • Agroecología y salud. Productos agroecológicos y su distribución
  • Gestión agroeconómica de las explotaciones agroalimentarias
  • La ingeniería agronómica en Europa. Interacciones con otras ingenierías en Europa
  • La energía en el sector agroalimentario. Nuevos enfoques y oportunidades